La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

MAESTROS DE LA HUMANIDAD

 

Confucio

Buda

Mahoma

Los Jonios

Lao - Tse

Gandhi

Krishnamurti

Osho

No es un maestro ese personaje a quien das vida con la imaginación. Es tu debilidad, la necesidad de sentirte protegido, amparado, comprendido, halagado, quien crea esa figura mítica que luego superpones sobre un cuerpo de carne y hueso. Es como un encantamiento, una fantasía de tu mente romántica con la que tratas de proteger tu indulgencia. No es un maestro; es un dios lo que tú necesitas. No estás preparado aún para enfrentarte a la responsabilidad de tu propia vida. ¿Comprendes, ahora, la respuesta masiva a los gurus deificados?

Los temores ancestrales, la inmadurez espiritual, las emociones primarias, y la ausencia de discriminación impiden que seas dueño de tu propia vida. Por eso "creas" un refugio inexpugnable, una fuente de amor y misericordia que comprenda y perdone tus debilidades. Para que no resulte demasiado abstracto, le dotas de un nombre y una forma y para que quede definitivamente vinculado a ti, le proclamas guru, le entronas en tu corazón y vuelcas en él tu neurosis. Bueno, tienes lo que quieres, pero no un maestro.

Un maestro es esa persona que sabe desenmascararte con una mirada, que machaca implacablemente tu ego, castiga mucho más que halaga, que tiene el poder de hacerte sentir pequeño y miserable y grande y audaz, que te mantiene siempre en el límite de tus posibilidades, que no te concede tregua, que te deja -sin abandonarte- en las situaciones difíciles, que no pacta jamás, que no se aviene, a pesar del tiempo y el contacto, a la familiaridad de la amistad, que se escurre como un pez cuando crees haber conseguido su favor, que estalla como un volcán cuando adoptas una actitud soberbia y no cesa en su intensidad hasta verte humillado.

No te engañes, amiga. Un auténtico maestro enseña poco. Lo que hace es dejar que aprendas a su lado. Le importa la actitud. Sabe muy bien que sin la actitud adecuada no hay avance. Por eso castiga tu arrogancia, tu holgazanería, tu inveterado afán de buscar excusas para cubrir tus faltas, tu autosuficiencia, tu excesiva familiaridad, tu falta de respeto. ¿Quién es él, puedes aducir, para arrogarse esas funciones? Tu maestro. Alguien que tiene la misión de mejorarte y que, por eso, te hace llorar. Sírvele, hónrale y respétale. Eres muy afortunada de tener alguien que te guíe en la vida.

 

Hay quien piensa erróneamente que si tienes un guru o un maestro, entonces tienes que renunciar a tu poder... Según mi experiencia, nada podría distar más de la verdad. Mi experiencia es que el Maestro te ayuda a alcanzar tu propio poder y a sostenerte sobre tus propios pies; y es algo que ocurre en cuanto eres capaz de aceptarlo. En presencia del Maestro, somos capaces de alcanzar más deprisa nuestra propia plenitud y nuestra propia perfección. A medida que te vas aproximando al Maestro, le encuentras cada vez menos a él y cada vez más a ti mismo. El Maestro es un espejo. Sólo en ese caso, te puede dar la impresión de que te ves ampliado mil veces más. Puede ser muy intenso. Tienes que enfrentarte contigo mismo como nunca lo habías hecho hasta entonces.

Lo que me hizo emprender la búsqueda fue una profunda ansia de verdad, un profundo anhelo de conocer el amor perfecto, un deseo de conocer todo lo que puede llegar a ser la vida, una sed de divinidad y de dicha pura. Mi experiencia es que mi Maestro, que respondió a este ansia y este anhelo de mi corazón, me ayudó a disipar mi ignorancia, mis limitaciones, mis miedos, mi karma, mi ego, y todo lo que me impedía conocer mi propia naturaleza divina dormida dentro de mí.

El verdadero Maestro es un mero camino hacia tu propio ser interior.

 

Maestros de sabiduría.

En los ambientes de la llamada Nueva Era se les conoce como "Maestros de Sabiduría" o "Ascendidos". Sus oraciones y "dictados" canalizados se erigen en el "misal" de estos grupos promotores de una "nueva conciencia". Sus comunicaciones se difunden en miles de libros y recorren Internet, esbozando un nuevo credo. Pero ¿quiénes son estos seres cuyo rostro ha sido reproducido por artistas psíquicos? ¿Dé donde provienen? ¿Cuál es el cometido que les ha empujado a interrumpir su evolución espiritual "por amor a la humanidad", según sus seguidores?

Según algunos manuales metafísicos estos Maestros rondarían la centena, si bien de muy pocos se conocen sus nombres y el trabajo que llevan a cabo. En mensajes que hacen llegar a sus "canales" o "portavoces psíquicos", destacan que siempre estuvieron aquí, la mayoría de ellos encarnados en un cuerpo físico, otros obrando desde una cercana pero invisible dimensión etérica.

Miles de personas, de los más variados credos y culturas, aseguran estar en comunicación con uno o varios de tan enigmáticos Maestros. En sus supuestos mensajes éstos sostienen que disponen de un conocimiento adquirido a lo largo de millares de vidas y que les mueve "un propósito inteligente e iluminado": una actitud de servicio a la humanidad. También aseguran que siguen de cerca y desde hace mucho tiempo nuestros pasos. Todos ellos constituirían una Jerarquía, junto con Devas o Ángeles, encargados de elevar la "vibración humana" y de trasmitirnos enseñanzas, los Arcángeles, sus superiores, y los Elohims, especializados en la creación de formas en los diferentes reinos. Esta "Hermandad Blanca o Solar" habría asumido la responsabilidad de ejercer un gobierno interno del planeta, de velar por nuestro proceso evolutivo.

En consonancia con lo que ha pregonado la tradición oculta, la humanidad no seguiría un camino al azar, sino que existiría un plan divino tras los acontecimientos del mundo. En el presente asistiríamos a un momento extraordinario, al comienzo de un nuevo ciclo que obedecería al orden cósmico previsto en dicho designio. Nunca antes habría habido en la Tierra un período como el actual, en el cual es posible establecer un contacto permanente con los "Hermanos Superiores" y utilizar tanta luz y fuerzas espirituales puestas a nuestro servicio.

Este plan sería gestionado por el Gobierno Espiritual del planeta. Vigilar la evolución y guiar los destinos del hombre, sin mermar su libre albedrío, tratando de alentar el sentimiento de fraternidad y de unidad espiritual, serían sus objetivos. Los Maestros estarían empeñados en socorrernos, haciéndonos conscientes de nuestra naturaleza y potencial de evolución.

Asimismo, los Maestros estarían particularmente motivados en hacer converger el pensamiento oriental y el occidental, como paso previo a la conformación de una "religión" unificada.

Los Maestros perseguirían la "redención planetaria", concretada en la construcción de una nueva civilización basada en los valores eternos. Para esta obra era preciso, según revelaba el "Tibetano", la creación de un "Nuevo Grupo de Servidores del Mundo"; es decir, de un voluntariado que operaría como intermediario entre la humanidad y la Jerarquía Espiritual.

En nuestros días, tal como afirman muchos supuestos "canales" de los Maestros, el "auxilio jerárquico" se haría más intenso a la vista de la delicada situación que atraviesa nuestro planeta. En estos tiempos de crisis, el Gobierno Espiritual estaría redoblando sus esfuerzos y dándose a conocer cada vez de forma más cercan, en aras de la próxima graduación de la Tierra como planeta de luz y amor.

 

Perfil de los Maestros

El Morya (del primer rayo) ha servido en numerosas encarnaciones como legislador de hombres, monarcas y naciones, convirtiéndose así en un experto en economía, asuntos de estado, y psique humana y, por lo tanto, en su concreción en las relaciones personales e internacionales.

Lady Nothing (segundo rayo) está involucrada en la tarea de insuflar elevados valores a las parejas y a las familias. Contribuye con sus ángeles y devotos a mitigar la tensión mundial y la "carga astral" (emociones negativas) de la conciencia de las masas.

Pablo el Veneciano (tercer rayo) está dedicado al perfeccionamiento de las almas y al desarrollo de las facultades intuitivas y creativas. Insufla a los artistas imágenes elevadas para que las plasmen en sus obras. Este Maestro, que encarnó en diferentes vidas como pintor y escultor, promueve también la facultad de discernimiento en la mente de los humanos.

Serapis Bey (cuarto rayo) fue sumo sacerdote en un gran templo de la Atlántida. En la Hermandad se le conoce como el disciplinario y es inflexible en su dedicación a la pureza. Morya lo describe como "un espartano cuya ardiente determinación ha salvado a muchas almas del cieno de la autoindulgencia".

Hilarion (quinto rayo) inspiró La voz del silencio, de Madame Blavatsky, y Luz en el camino, de Mabel Collins. Está especialmente interesado en ayudar a los escépticos a acercarse a verdades de contenido más espiritual. También centra su tarea en instruir sobre el uso adecuado de la energía de la sanación.

Juan el Amado (sexto rayo) fue reconocido en una de sus vidas como el discípulo más querido del Maestro Jesús, y fue quien recostó su cabeza sobre su pecho en el momento de la Última Cena. Su cometido es insuflar en la humanidad un espíritu devocional. La era pasada transcurrió bajo la radiación de este rayo y por ello muchas de las grandes religiones han estado bajo su influencia.

El Conde Saint Germain (séptimo rayo), también conocido como Maestro Rackoczi, "vivió para liberar a los hombres", según una frase que resume las muchas encarnaciones de este Maestro. Viene a iniciarnos en el don de la profecía y en el de hacer milagros. Desea que podamos ver lo que llega hacia nosotros y que transformemos todas las situaciones duras y difíciles con el uso de la llama violeta liberadora o poder divino transmutador. Es el más activo de todos los señores de los rayos, pues en los últimos 1.500 años no ha dejado de manifestarse.

 

Así se manifiestan los Maestros

Las cinco diferentes formas de manifestación de los maestros, serían las siguientes:

1. Algunos conservan su cuerpo físico durante cientos de años.

2. Nacen nuevamente de unos padres (reencarnación), pero en muy pocos casos.

3. Trabajan a través de un discípulo. Éste habla, pero es el Maestro quien se manifiesta a través de él. Puede estar a su lado, en cuerpo etérico (no visible) o a grandes distancias. La comunicación es telepática.

4. Un discípulo abandona su cuerpo físico y el Maestro lo ocupa durante determinado tiempo.

5. Se forma un cuerpo sólido aparentemente tan real como el de los humanos, pero que puede aparecer y desaparecer a voluntad. Todos los Maestros tendrían este poder.

Cada vez más personas, estimuladas por una vocación de entrega al prójimo, experimentan la creciente inspiración de una espiritualidad sin nombre ni fronteras. Éste es un fenómeno silencioso de alcance mundial, que no se registra en los teletipos de las agencias, pero que respondería milimétricamente al plan de los Maestros de Sabiduría.

Puede que algún día te cruces con ellos, puede que ya tu interior sepa que lo ha hecho.

 

Menú de este tema

Home