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INDICACIONES PARA ALIMENTARNOS CORRECTAMENTE

  

"En tu alimentación está tu curación". Hipócrates.

"Come poco, amigo Sancho, y cena todavía menos". Quevedo.

"El cementerio está lleno de opíparas cenas"

 

Estar sanos es nuestro patrimonio natural y el estar gordos o faltos de energía no es estar sanos. A partir de los subproductos de alimentos que no han sido debidamente digeridos se produce un estado de toxemia y enfermedad. Esta toxicidad se puede deber a:

 

- No consumir los alimentos adecuados (insanos, con productos químicos, adulterados, desnaturalizados...).

- No combinar adecuadamente los alimentos.

- No consumir los alimentos respetando los ciclos naturales del cuerpo (apropiación, asimilación y eliminación).

- Ingerir demasiada carne.

 

Si quieres estar vibrante y vigorosamente vivo, y en la mejor forma posible, tienes que comer alimentos vivos, que tienen además un alto contenido en agua (70 u 80%) y "energía" perfectamente asimilable por el cuerpo.

 

El cuerpo humano no está pensado para digerir más de un alimento concentrado por vez en el estómago. Un alimento concentrado es cualquiera que no sea una fruta ni una verdura.

Cuando dejes de ingerir carnes y pescados o combines bien los alimentos considera cualquier incomodidad temporal como expresión del proceso de depuración y limpieza, y del retorno a la salud.

Este no es un programa al que adherirse al pie de la letra, ni una dieta. Es una forma de vida, una manera de respetar las limitaciones biológicas del cuerpo y sus ciclos. Puedes usar poco o mucho, como quieras. Cada uno lo puede intentar con el ritmo que escoja.

Transmutar, es decir mejorar,  nuestro cuerpo físico, emocional y mental es parte de nuestra tarea en esta vida, y para ello deberíamos abstenernos de comer carnes y pescados . De esta forma, el ser humano debería ser idealmente frugívoro, vegetaliano pero como normalmente no estamos preparados para ello, tenderemos hacia una alimentación vegetal, y cuando debamos comer carne, pescado o lácteos, los tomaremos solos, bien combinados y en poca cantidad.

Aunque veas que ingerir carnes o pescados y, mezclar todos los alimentos no te produce, en principio, ningún problema, te encontrarías mucho mejor si no lo hicieras. A pesar de que no eres consciente faltas a la Ley de nuestra naturaleza.

 

Respetar las limitaciones biológicas de nuestro organismo:

 

- Sólo comer un alimento concentrado en cada comida. Un alimento concentrado es aquel que no sea un fruta o verdura.

No mezclar proteínas (carne, pescado, huevos, lácteos) con féculas, hidratos de carbono (patatas, pan, cereales, arroz...).

No mezclar proteínas con proteínas diferentes (lácteos, carnes, pescados huevos).

Acompaña la carne, pescado y lácteos, en vez de con patatas fritas y pan, con ensaladas y verduras, es cuestión de hábito. Si quieres patatas al horno o fritas cómete las que quieras pero solas o acompañadas con ensaladas o verduras. Esta es la idea. De todas formas no ingerir nunca carne de cerdo, intenta consumir mejor pescado o ave de granja.

No mezclar proteínas con azúcares (pastel después de carne, lácteos).

No mezclar Hidratos de carbono y azúcares (pan con azúcar o miel, pasteles).

No mezclar proteínas y grasas.

Cuando se comen frutos secos en una comida no se debe comer ningún otro alimento concentrado.

Las legumbres (lentejas, garbanzos, judías, guisantes) son alimentos concentrados y no se deben combinar con otros que también lo sean, aunque se pueden combinar entre sí.

 

- Desde el momento en que te despiertes, a la mañana, hasta el mediodía por lo menos, no consumas otra cosa que fruta fresca y zumo de fruta.

 

- No comer nunca la fruta como acompañamiento ni después de haber comido ninguna otra cosa.

Deberemos esperar para comer fruta después de haber consumido otros alimentos (orientativo):

Ensalada o verduras crudas 2 horas

Comida bien combinada sin carne 3 horas

Comida bien combinada con carne 4 horas

Cualquier comida mal combinada 8 horas

 

- La ensalada debe ser el plato principal. Con imaginación pueden resultar muy variadas (judías, lentejas, cereales, pollo...).

 

- El plátano se debe considerar como hidrato de carbono.

 

- La mantequilla, aunque combina con el pan, es un poco fuerte por la noche.

 

- Comer hasta llenar sólo el 70 u 80 % del estómago.

 

- Masticar bien (beber la comida y masticar la bebida)

 

- Limitar los productos lácteos. Intentar no beber leche.

 

- No comer postres azucarados.

 

- Intenta limitar el consumo de carne y pescado lo más que puedas, pero como máximo consume una vez al día una cosa u otra.

 

- No consumir té, café, refrescos gaseosos, chocolate, vino, vinagre, suplementos vitamínicos ni sal.

 

- No tomar agua durante las comidas o la digestión. Cuando se tome que sea de manantial.

 

- Esperar a acostarte un mínimo de 2 horas después de haber cenado

 

- No comer entre horas.

 

- No comer nada más levantarse por la mañana de la cama. Esperar al menos una hora.

 

Higiene específica.

 

Comemos demasiado es debido a que nuestro cuerpo, literalmente, se muere de hambre, no absorbe las sustancias nutritivas que necesita. Esto es debido a:

 

La suciedad del aparato digestivo.

No ingerir alimentos verdaderamente nutritivos.

Echar a perder los alimentos en el cuerpo por comer en exceso y no respetar su combinación.

No masticar correctamente.

Causas psicológocas.

 

Al masticar los alimentos el prana, la energía, del que son portadores se absorbe por la lengua. Por eso:

- Ten siempre limpia la lengua, límpiala cada noche y cada mañana mediante una cucharilla.

- Mastica conscientemente y concienzudamente los alimentos, mientras tienen sabor tienen energía.

Es muy recomendable realizar ejercicio físico moderado (Tai chi, yoga) combinado con ejercicios de relajación y meditación.

Es interesante realizar lavados periódicos de colon.

Puede ser conveniente el tomar complementos (polen, levadura de cerveza, jalea real, gin seng...) sobre todo en primavera y otoño y en tiempos de fuerte desgaste de energía. 

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