La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

Cristales.

En la actualidad se pueden encontrar piedras preciosas y semipreciosas, o lo que es lo mismo, cristales, en casi cualquier tienda: sueltos, montados en joyas o tallados en forma geométrica o de animales. Los cristales se han convertido en los signos distintivos del movimiento de la Nueva Era. Estas maravillas de la Tierra se han usado durante siglos en ceremonias sagradas, para curar y también como conductores de vibraciones energéticas

Algunas personas piensas que con el fin de lograr una conciencia más elevada hay que elegir un cristal. Precisamente sucede lo contrario. Es el cristal el que elige a uno. Si un cristal cae al suelo delante de usted, es que está intentando atraer su atención. Ese cristal será su aliado y su guía en aquellas áreas en que necesita ayuda, tanto si es consciente de la necesidad de esa ayuda como si no. Ello puede significar una curación física o un progreso a un nivel superior de conciencia por medio de la iluminación y el conocimiento.

A manera de experimento, tome un cristal cualquiera y esté abierto a cualquier sentimiento que surja. Al tocarlo, notará o bien que se calienta o, por el contrario, que permanece frío. Esto ocurre porque los cristales tienen energía electromagnética, al igual que el cuerpo humano y todo el universo). Cuando un cristal de cuarzo entra en contacto con una parte cualquiera del cuerpo, absorbe la energía desequilibrada. Al ir absorbiéndola, la piedra cambia de temperatura. Dependiendo de la respuesta/relación del individuo con la piedra, la temperatura disminuirá o aumentará. Una determinada persona puede sentirla cálida, mientras que otra la notará fría. Aunque piense que no puede beneficiarse de sus propiedades terapéuticas, cuando le regalen un cristal, acéptelo. Tal vez exista un proceso -físico, emocional, mental-, del que acaso usted mismo no sea consciente, que necesite la ayuda de ese cristal. De alguna manera, el universo ha querido que fuese a parar a sus manos.

Para facilitar la curación física, siéntese o túmbese cómodamente en un lugar tranquilo y sostenga durante un momento la piedra en su mano o póngala sobre el área afectada. Practique las técnicas de respiración profunda mientras sostiene la piedra y deje que actúe sobre usted. Si desea recibir los beneficios de un determinado cristal, llévelo en el lado izquierdo (mano, bolsillo). Si se trata de proteger una cualidad específica, mejor en el derecho. Si desea una curación o una protección de todo el organismo, recomiendo llevar la piedra encima, en el bolsillo, colgada del cuello o en cualquier otra parte, ya sea montada en una joya o suelta. Existen collares, pendientes y pulseras realmente bonitos que están hechos con piedras como el ojo de tigre, malaquita y turquesa.

Los cristales son las joyas de la naturaleza y nuestros primeros maestros. Esté abierto a sus energías y escuche lo que tienen que decirle. Aquí tiene una lista de piedras preciosas y semipreciosas que se usan en la curación de ciertos trastornos físicos.

 

Amatista: depresión, dolor de cabeza, para eliminar hábitos.

 

Bornita: cáncer.

 

Citrina: ictericia, interior del cuerpo en general, hígado, estómago, hepatitis.

 

Crisocola: asma/respiración, diabetes.

 

Cuarzo rosa: problemas de corazón, menopausia.

 

Diamante: memoria.

 

Diamante Herkimer: memoria.

 

Fluorita: menopausia, tumores.

 

Heliotropo: problemas de la sangre, parto.

 

Heliotropo (plata): hepatitis.

 

Hematites: riñones, esclerosis múltiple.

 

Jaspe: parto.

 

Jaspe rojo: impotencia.

 

Lapislázuli: sistema inmunológico, garganta.

 

Malaquita: artritis, problemas musculares, tumores.

 

Piedra lunar (tipo ópalo): pérdida del cabello.

 

Turmalina: memoria.

 

Turquesa verde: peso.

 

 

Las piedras preciosas y semipreciosas pueden ser beneficiosas tanto para la salud emocional como para la física. Para aprovechar sus propiedades se emplean las mismas técnicas. He aquí una lista de piedras preciosas y semipreciosas que contribuyen a la protección y curación emocional.

 

Ágata: solidez emocional.

 

Ágata musgosa: para limpiar la energía.

 

Aguamarina: viajes seguros.

 

Amatista: protección.

 

Aqua aura: paz.

 

Aventurina: suerte.

 

Citrina: para aliviar miedos.

 

Cornalina: bienestar físico.

 

Crisocola: estrés emocional.

 

Diamante: fidelidad.

 

Diamante Herkimer: nuevo comienzo.

 

Fluorita: transición.

 

Geoda: fertilidad.

 

Granate: energía.

 

Heliotropo: curación.

 

Hematites: protección (del bombardeo emocional, de la energía de otros)

 

Howlita: comunicación.

 

Jaspe: confianza en el propio físico.

 

Lapislázuli: sabiduría.

 

Madera petrificada: vidas pasadas.

 

Malaquita: para eliminar el bloqueo espiritual.

 

Ojo de tigre: oportunidad.

 

Ónice: protección.

 

Peridoto: dinero.

 

Perlas: paciencia, feminidad.

 

Piedra lunar: sensibilidad.

 

Rodocrosita: rescates.

 

Rubí: autoestima.

 

Rutilo: dirección.

 

Turquesa azul: estrés.

 

Turquesa verde: metabolismo.

 

Aunque, como dije antes, las piedras preciosas y semipreciosas siempre han estado presentes en la vida de los seres humanos, las más populares hasta el momento actual han sido los diamantes, rubíes y esmeraldas. Sin embargo, hoy en día, la turquesa, el ónice y el lapislázuli están atrayendo cada vez más la atención y su popularidad se ha incrementado notablemente.

El papel que las piedras preciosas representan en nuestras vidas aparece bien ilustrado en la frase publicitaria "Un diamante es para toda la vida". Los anillos de compromiso suelen llevar diamantes, son símbolo del "amor sincero". ¿Y por qué no? Después de todo los diamantes representan la fidelidad.

¿Realmente funcionan los cristales? El único límite al poder de las piedras son nuestras propias dudas, inhibiciones y falta de imaginación. Originariamente las piedras preciosas y semipreciosas se montaban en joyas porque se reconocía su poder y belleza, y ese poder se aprovechaba mejor cuando la piedra estaba constantemente cerca de su dueño. Sólo más tarde nació la idea de sus poderes curativos. Con el tiempo se aprendió que la energía podía aumentar o disminuir dependiendo de qué tipo de joya se llevaba puesta y en qué parte del cuerpo (accesorio y lado). La creencia general es que hay que llevar puesta la piedra preciosa/joya en el lado izquierdo para recibir sus propiedades, y en el derecho para proyectar el poder de curación.

Se cree que los metales también pueden ser buenos conductores de energía. La plata, por ejemplo, recibe la energía. El oro emite. El platino es neutro. El cobre la conduce. Se han realizado estudios que demuestran que enfermos de diabetes que han llevado puesta una pulsera de cobre durante un cierto tiempo, han necesitado menos insulina que otros que no han llevado encima ninguna pieza de ese metal.

Para obtener el máximo beneficio de llevar joyas, además de su belleza, tenga presente lo siguiente: los collares tienen un impacto sobre la personalidad, los colgantes sobre los sueños y los deseos, y los pendientes completan un circuito de energía alrededor del cuerpo cuando se llevan puestos simétricamente.

Los anillos tienen una definición propia. Los anillos que se llevan puestos en el pulgar representan la voluntad y el deseo de quien lo lleva; los que se llevan en el índice simbolizan la dirección y la acción; los que adornan el dedo corazón aluden a la intuición y la inspiración; en el anular son símbolo de creatividad, y si es en el meñique representan un cambio o una oportunidad. A capacidad de proyección y recepción de energía de los anillos es la misma que la de las piedras preciosas. Llévelos puestos en el lado izquierdo para recibir y en el derecho para proyectar. Confíe en las piedras preciosas, ábrales su corazón y su mente, respételas y trátelas bien.

Hay que limpiar los cristales después de comprarlos, y si se han llevado todo el día o tras tocarlos a menudo. Al limpiarlos se eliminan las energías negativas que puedan haber acumulado a lo largo del día.

Dos de las maneras más fáciles de limpiar los cristales es colocarlos bajo la luz directa del sol durante unas cuantas horas (un alféiraz resulta ideal) o tratarlos quemando salvia (una conocida planta depurativa); deje que el humo de la salvia envuelva la piedra preciosas o semipreciosa durante unos minutos . Es importante asegurarse de que la limpieza se realiza con la mejor y más pura intención.

Trate y use su pedazo de Madre Tierra con la mayor de las alegrías y con el máximo de respeto y saldrá sumamente beneficiado.

 

Menú de este tema

Home