La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

REMEDIOS PARA EL APARATO DIGESTIVO Y EL HÍGADO. REMEDIOS NATURALES Y CASEROS

La acidez de estómago se puede prevenir añadiéndole a las comidas una pizca de albahaca, especialmente si se trata de salsas de tomate y ensalada.

Aunque pueda resultar paradójico, lo mejor para combatir la acidez de estómago es ingerir una cucharadita de vinagre de sidra o de zumo de limón, diluida en una tacita de agua tibia, cada quince minutos hasta que desaparezca el malestar.

Para los dolores de estómago existe un sencillo remedio natural basado en las propiedades digestivas de las hierbas medicinales. Tomaremos una pizca de menta, una de tomillo y una de hinojo y sumergiremos la mezcla en una taza de agua hirviendo. Tapar y dejar en infusión diez minutos. Colar y, sin endulzar, tomar varias veces al día.

El comino, además de ser una de las especias tradicionales más apreciadas como ingrediente culinario, tomado en polvo, en infusión o en tisana, constituye un excelente digestivo.

Para evitar indigestiones, tome tres veces al día una taza de esta infusión: agua hirviendo con un puñadito de semillas de hinojo machacada. Déjela reposar durante quince minutos.

Para combatir la indigestión que provoca el exceso de comida y bebida, disuelva media cucharadita de canela en polvo en una taza de leche templada con miel. Y buen provecho.

Las náuseas se evitan tomando un sorbito de este “vino”: aplastar veinticinco gramos de hojas frescas de estragón y colocarlas en un bote con una rama de vainilla, ciento cincuenta gramos de azúcar y seiscientos mililitros de coñac. Macerar un mes en un lugar templado y airearlo. Removerlo cada día. Fíltrese antes de beber.

Para aliviar el estreñimiento podemos tener siempre a mano el siguiente jarabe: necesitamos una taza de uvas y otra de ciruelas, dos litros de agua, una taza de mosto de uva roja, dos cáscaras finas de limones y dos cucharadas de miel. Dejar la fruta en remojo dentro del agua toa la noche. Ponerla al día siguiente en una cazuela con el mosto y las cáscaras de limón y calentar lentamente hasta que se ablande. Colar, añadir la miel y volver a calentar hasta que hierva. Guardar luego en un frasco de cristal y conservar en la nevera. Tomar una cucharada todas las noches.

Si queremos combatir las flatulencias machacaremos levemente dos puñaditos de semillas de hinojo y verteremos encima una taza de agua hirviendo. Se deja en remojo diez minutos y se toma una taza tres veces al día, después de las comidas.

Con un puñado de flores frescas de manzanilla podemos preparar una infusión calmante para casos de úlcera leve. Es conveniente tomar una taza caliente tres veces al día, a sorbitos, durante un par de meses.

Si se padecen úlceras gastroduodenales es conveniente tomar diariamente manzanas, patatas y col, así como beber en ayunas un vaso de jugo de zanahorias crudas.

Si necesitamos beber suero para recuperar las sales que pierde el organismo, podemos elaborarlo nosotros mismos con los siguientes ingredientes: un litro de agua, el zumo de dos limones, una pizca de sal marina y otra de bicarbonato.

Si sospecha que ha sufrido una intoxicación por algún alimento en mal estado, ponga a hervir medio puñado de hojas de alcachofa en un litro de agua. Manténgalo en el fuego durante diez minutos, cuele y tome cuando aún esté templado. Si los síntomas son graves, acuda al médico.

Para desintoxicar el organismo podemos hervir cincuenta gramos de raíz de diente de león en un litro de agua durante quince minutos. Colar y tomar muy caliente.

Para prevenir el exceso de colesterol existe un dulce remedio: la cura a base de piña tropical, que se practicará tomando un vaso del zumo de esta fruta antes y después de las comidas, durante una semana cada mes. Se puede usar también la piña enlatada, que apenas pierde sus virtudes medicinales.

Las nueces son muy recomendables para quienes padezcan de diabetes, ya que favorecen la eliminación del azúcar en sangre. Basta con tomar dos o tres al día, ya que su alto contenido en aceites grasos puede contribuir a una aumento de peso.

Una infusión de lúpulo y boldo, a partes iguales, está indicada para aliviar trastornos hepáticos tales como cálculos biliares, ictericia, o hepatitis. Completar con una dieta rica en alcachofas.

Para evitar que el exceso de alcohol se nos suba a la cabeza, podemos tomar un puñadito de almendras como aperitivo, ya que moderan la evaporación de alcohol en el estómago.

El exceso de bilis se equilibra con este jarabe: ralle rábano y agregue al mismo peso de azúcar. Dejarlo reposar veinticuatro horas y colarlo con un lienzo. Bébalo a cucharadas, varias veces al día.

 

Menú de este tema

Home