La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

 

La sublimación.

Sublimar significa elevar. La sublimación no es más que una forma de compensar o satisfacer un deseo a través de un substituto. Cualquier deseo elemental se convierte, cuando se sublima, en un deseo de orden “superior”. El deseo sexual insatisfecho se convierte entonces en una necesidad emocional o intelectual, y en el caso de quienes se consideran “religiosas” en un deseo espiritual. Las personas que subliman sus deseos renuncian voluntariamente y por la fuerza a la satisfacción de tipo elemental y se compensan con una nueva satisfacción de orden emocional, mental o “espiritual”. En todos los casos se desea siempre el mayor grado posible de placer y de satisfacción. La forma o el plano en el que este deseo de placer se satisfaga carece de importancia, lo esencial para estas personas es alcanzar la sensación de satisfacción y evitar el descontento.

La sublimación es recomendada y alentada por muchas sectas, pero puede que no sea el mejor camino que se tome en la andadura espiritual. En la sublimación todo es deseo e ignorancia, pues en realidad tanto da que se desee una relación sexual, una relación emocional, conocimiento o una unión con Dios. En realidad lo que se desea es placer, y con la búsqueda u obtención de esta forma tan peculiar de placer el ser humano se aleja de la realidad de su propia vida y del sendero espiritual.

 

Menú de este tema

Home