La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 
 

La mentira

La mayoría de las personas han mentido alguna vez. Las principales razones del por qué se miente son: Enamorar una pareja, evitar el rechazo y lograr la aceptación de los demás o para ocultar algún hecho que les comprometa por violar alguna norma familiar o legal. Se miente por amor o por temor.

Mentir, por definición, es la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa y está asociada al engaño, lo fingido y lo falso. Pero la mayoría de las personas que mienten sin fines de dañar o estafar a alguien, lo hacen para obtener resultados positivos en su vida cotidiana. Se les miente a los hijos para disimularle la vida sexual de los padres, se miente para encubrir tristezas o infidelidades al ser amado, se esconde la verdad para esquivar conflictos. Se miente para justificar llegar tarde al trabajo o para tapar la inasistencia. Para muchos estas son "mentiras piadosas" o mentirijillas "necesarias". El problema es que algunos se convierten en mentirosos patológicos y transforman su vida en una farsa.

Desde niño se "aprende" a mentir y se asimila que la mentira puede pagar dividendos a corto plazo. El mentiroso sabe que la mentira tiene distancias cortas y por ello, generalmente, se mueve constantemente de grupos sociales. Poco a poco todos lo van conociendo por sus propias contradicciones. Cuando vivimos alguna situación, nuestro cerebro registra el hecho de forma diferente que cuando inventamos una situación. La memoria de la fantasía es de corto plazo, mientras que las vivencias acumulan recuerdos más sólidos y duraderos. Esto hace que el mentiroso se "olvide" de todos los detalles de alguna circunstancia y falle al ser repreguntado sobre sus cuentos.

Existen mecanismos para detectar las mentiras, uno de ellos es el polígrafo o detector de mentiras, el cual tiene una efectividad importante, aunque no son aceptadas sus conclusiones como prueba en los tribunales. No obstante, para encauzar investigaciones policiales es muy útil.

Actualmente se experimenta con técnicas de resonancia magnética y scanner cerebrales para revelar mentiras y se ha logrado éxito hasta en un 90 por ciento. Algunos autores proponen distintos métodos para saber quien miente fundamentándose en los aspectos fisiológicos como la respiración, la sudoración o el sonrojarse. También, se toma en cuenta la expresión corporal, como los temblores, la forma de desviar la mirada, la manera de sentarse o comportarse. Por último, se pueden analizar los mensajes dado que el mentiroso tendría una forma particular de comunicarse. Lo cierto es que un "buen" mentiroso supera estas pruebas y descubrirlo siempre será complicado y normalmente doloroso.

 

 

 

Menú de este tema

Home