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MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS QUE REQUIEREN PRESCRIPCIÓN MÉDICA

Podemos empezar por el diafragma, aunque éste no es un método anticonceptivo que puedan emplear de ordinario las adolescentes vírgenes que acceden a su primera relación sexual. Previamente, habrá sido necesario motivar a la adolescente para que consulte con un ginecólogo, la pueda explorar y le informe sobre la colocación del diafragma. La adolescente tendrá que colocárselo ella sola antes de encontrarse con su pareja, insertando, además, un espermicida vaginal 30 minutos antes del coito y también inmediatamente después (para que logre el diafragma su eficacia teórica, entre un 95 y un 98%), y luego, dejar el diafragma en la vagina durante seis horas, sin que la adolescente pueda darse una ducha interna ni un baño de asiento durante ese período. Como es obvio, el uso del diafragma presenta un alto índice de fracaso entre las chicas, ya que éstas no cumplen las instrucciones pertinentes con la misma disciplina que lo hacen con otros métodos menos engorrosos.

Aunque el dispositivo intrauterino (DIU) se consideró originalmente como una gran posibilidad anticonceptiva para las adolescentes, ha producido muchas decepciones. El Equipo de La Página de la Vida, principalmente, desaconsejamos su utilización en todas las edades porque es un método "ABORTIVO". Además, en las adolescentes el útero nulíparo (que no ha engendrado hijos) es menos tolerante a la introducción de un objeto extraño en su interior que el útero de una mujer que ya ha tenido hijos. A pesar de que los fabricantes se han esmerado en producir los DIU más pequeños, con frecuencia agravan los dolores (dismenorrea) y aumentan la cantidad de flujo menstrual (menorragia), que ya de por sí son fenómenos habituales durante la adolescencia. Un motivo de inquietud es que el DIU, según parece, multiplica por cuatro el riesgo de que se produzcan enfermedades inflamatorias de la región de la pelvis y, en consecuencia, la esterilización involuntaria de la joven derivada de lesiones en las trompas de Falopio (conductos que comunican el útero con los ovarios). Este método, pues, no es el más idóneo ni para las adolescentes ni para las adultas.

La supresión hormonal de la ovulación (pildoras anticonceptivas), popularmente conocida como la pildora, es el método en que piensan automáticamente la mayoría de los adolescentes cuando oyen hablar del "control de natalidad". Ciertamente, si se tiene un respaldo familiar, se comprueba que, entre todos los métodos existentes, estos anticonceptivos orales tienen el menor índice de fracaso. No obstante, hay que tomar ciertas precauciones de índole médica antes de prescribirlas a las adolescentes. Así, aunque se ha descartado que su consumo influya en el cáncer de mama, hay que advertir sobre la asociación a un mayor riesgo de cáncer del cuello del útero (excepcional durante la adolescencia). Hay que informarse sobre los antecedentes familiares de la chica por si hubiera una incidencia de determinadas enfermedades que podrían agravarse por el uso de "la pildora" o si se detectan en la propia joven. Asimismo, existen otros casos en los que está relativamente contraindicado su uso, como, por ejemplo: dolores agudos de cabeza (en particular las jaquecas o migrañas), hipertensión, diabetes, enfermedades de la vesícula, mononucleosis, anemia (enfermedad drepanocítica), intervención quirúrgica que exija reposo. Debe informarse también que el hábito de fumar -además de los riesgos propios que conlleva- acentúa marcadamente la posibilidad de problemas tromboembólicos (obstrucción de los vasos sanguíneos por coágulos que impiden el riego de órganos y tejidos corporales), que de por sí se pueden producir con el solo uso de la pildora anticonceptiva, y cuyos síntomas son: dolores agudos de cabeza, visión borrosa, dolor en el pecho, falta de aliento, escupir sangre y dolores agudos en el abdomen y en las piernas. Como efectos secundarios menores pero algo molestos de la toma de "la pildora", están las náuseas al comienzo del ciclo y la posibilidad de sangrado vaginal entre una menstruación y otra (metrorragias).

Es importante que la adolescente siga cuidadosamente las indicaciones para tomar el producto y que durante el primer mes de su uso se abstenga de relaciones sexuales o, si las tiene, utilice otro método anticonceptivo adicional, dado que ocasionalmente es posible un "escape" ovulatorio. Asimismo, si un día no toma una de las pildoras, tiene que tomar dos al día siguiente, y es conveniente que emplee un método complementario durante el resto del ciclo.


Contraindicación del uso de anticonceptivos orales:

Enfermedad tromboembólica.

Accidentes cerebrovascuiares.

Enfermedades de las coronarias.

Cáncer de mama (carcinoma).

Otro cáncer dependiente del estrógeno (contenido de la píldora).

Embarazo confirmado.

Tumor benigno o maligno en el hígado.

Funcionamiento deficiente del hígado.

 

 

 

 

 

 

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