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LAS CAUSAS DE LA OBESIDAD

Aquí sí que la predisposición familiar adquiere su peso. De tal manera que el 80 % de los hijos de padres obesos tienen grandes posibilidades de serlo ellos, en contraste con la potencial incidencia de la obesidad en los hijos de padres de peso normal: menos del 15 %. Asimismo, cuando sólo uno de los padres es obeso, la proporción será del 40 % de sus hijos con sobrepeso. También los estudios de mellizos sugieren que la obesidad es hereditaria: los mellizos idénticos (gemelos), que cuentan con los mismos genes, tienen estadísticamente dos veces más la posibilidad de pesar lo mismo cuando se les compara con los mellizos no idénticos, cuyos genes son distintos. En esta misma línea, se ha demostrado que el peso de adultos que fueron hijos adoptados se correlaciona mejor con sus padres biológicos que con sus padres adoptivos. No obstante, el medio ambiente en que se desenvuelve también influye en la vulnerabilidad del adolescente, porque la ingestión de alimento y la actividad física que desarrolle pueden ser bien reguladas y, a pesar de la predisposición genética, reducir el grado de manifestación del sobrepeso.

Una manera de explicar las tendencias genéticas es la teoría del set point ("punto de regulación"), que indica que el organismo regula su peso de la misma forma que un termostato regula la temperatura ambiental de una habitación. Cuando el peso corporal desciende por debajo de su set point, por ejemplo, mediante una dieta para adelgazar, el cuerpo se resiste bajando su metabolismo y gradualmente hace que el peso regrese a su valor inicial. Se especula que dicho "termostato" corporal se encuentra en el hipotálamo, instalado en la profundidad del cerebro. Por esta razón es posible que, en los obesos, el sistema regulador de energía esté operando a un set point más elevado, de un modo tal que ordene mayor ingestión y regule el metabolismo para mantener y defender un peso más alto que el de la población general.
El descubrimiento de que las células del tejido adiposo blanco -los adipositos- producen una hormona, la leptina (del griego leptos, delgado), que actúa regulando el peso corporal, ha abierto las puertas de una nueva era en la investigación de las causas de la obesidad.

Hay estudios cinematográficos que muestran que los obesos se mueven menos y consumen menos calorías que sus conciudadanos de peso normal. Otras investigaciones sugieren que incluso cuando están descargando pesos gastan menos calorías. Finalmente, otros estudios han descubierto que el sistema de señales biológicas que controla la sensación del hambre y saciedad no funciona correctamente en los obesos.

Obviamente, también hay causas médicas, aunque muy infrecuentes, que inducen a la obesidad, y que se caracterizan por la baja estatura e incluso la detención del crecimiento, como son la enfermedad de Cushing (por tumor o hiperplasia de las glándulas suprarrenales), el hipotiroidismo y una variedad de síndromes genéticos, a menudo asociados con retraso mental e hipogenitalismo.

Así las cosas, hasta que las causas de la obesidad no sean conocidas en su totalidad, las opciones de tratamiento se circunscriben a promover cambios en los hábitos de vida "para siempre", nuevos y sanos estilos de vida de los adolescentes. Visto que las dietas para adelgazar suelen fracasar a largo plazo y que existe un enorme negocio farmacéutico que merma la salud de las personas que ingieren medicamentos para adelgazar, es más importante introducir cambios graduales y permanentes, como son el cambio hacia una dieta vegetariana, la reducción de la ingestión de grasas y la incorporación de la actividad física y el deporte entre los hábitos juveniles.

 

 

 

 

 

 

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