La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

 

VIVIR EN FAMILIA

A pesar de los cambios generacionales, los lazos personales, ya sean de afecto o de obligaciones sentidas mutuamente entre padres e hijos, se mantienen como una de las líneas de relación más frecuentes en la sociedad occidental. Y es que vivir en familia no es permanecer juntos como obligación, lo que se viviría como una opresión, una pérdida de libertad.

Una función primordial de la familia es acoger y transmitir seguridad al tiempo que permitir liberarse de tensiones y problemas, enriquecer a cada miembro y coadyuvar a su correcta sociabilidad. La familia ha de facilitar el diálogo, ser cooperativa y respetuosa, comprometerse con cada miembro, hacerle crecer. Una familia sana es aquella en la que se puede hablar con libertad. En la que los disgustos se aceptan. En la que impera la sonrisa. Comparte iniciativas y afecto, transmite motivaciones. Asistir juntos a manifestaciones culturales, practicar deporte, comentar lo leído, ir a la iglesia —si se practica la religión—, hacer excursiones, visitar ciudades, ir de compras son algunas de las muchísimas actividades que dan sentido a la vida en familia.

La intimidad familiar es absolutamente necesaria. Al igual que se precisa el contacto y permeabilidad con los amigos y familiares, es irrenunciable la intimidad del grupo familiar, de la pareja, de padres e hijos y la individual.

La familia requiere su propio espacio, su tiempo, su forma de comunicación, su privacidad, eso les permite a los miembros interaccionar con confianza, motivarse mutuamente, restañar heridas y sentirse inmersos en un grupo con identidad propia.

 

 

 

 

 

 

Menú de este tema

Home