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  EL ÉXTASIS

Las drogas de diseño son una serie de sustancias psicoactivas sintetizadas en laboratorio (por esto también se conocen como drogas de síntesis), con estructura química parecida a la de algunos fármacos utilizados en tratamientos médicos. Estas "pastis" se ofrecen como sustancias inofensivas en los lugares juveniles en donde hay "marcha" (rutas del bakalao, discotecas, pubs, bares, etc.). Al poder ser sintetizadas químicamente con gran facilidad en laboratorios clandestinos, se hace muy difícil el control por parte de las autoridades. La edad de inicio en el consumo ha llegado a situarse en España entre los 12 y los 14 años. La finalidad de estas drogas es producir un estado de euforia y fortaleza y también facilitar la comunicación con los demás (son potentes estimulantes parecidos a las anfetaminas), puesto que permiten a los adolescentes aguantar muchas horas bailando y yendo de juerga a múltiples locales.


Como la tolerancia para los efectos positivos se produce rápidamente, esta característica de las drogas de diseño impide que se desarrolle una clara dependencia. La mayoría de los consumidores son ocasionales, por curiosidad o de momento, en situaciones de relación social (fiestas, discotecas), y perciben con gran facilidad que si estas sustancias se ingieren muy frecuentemente, los efectos agradables parecen disminuir, mientras que los efectos negativos aumentan. La mayoría de estas drogas son derivados de las feniletilaminas (estructura química similar a la anfetamina) y se conocen por siglas, en relación con el compuesto químico, y por sus denominaciones populares. Se presentan en comprimidos con llamativos colores, dibujos y anagramas (corazones, pájaros, cerdos, Adán, Eva, etc.), y la concentración de la sustancia oscila entre 50 y 300 mg por comprimido.
La más conocida en la actualidad es el MDMA (Éxtasis, Adán, Pildora del Amor). Los comprimidos suelen presentar el dibujo de una media luna o ranurados (la mayoría de drogas de diseño se distribuyen en forma de comprimidos, excepto la anftamina sola, o asociada con cafeína, Speed, que se distribuye en polvo para ser inhalado o introducido en cápsulas); también, según el fabricante, los comprimidos muestran determinadas características y curiosos nombres: Hamburguesas (comprimidos gruesos y de color marrón), Torito (tienen una cabeza de toro grabada), Popeye (llevan el personaje dibujado), etc.

Es anecdótico que el MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina) fue sintetizado por primera vez en 1914 por la conocida compañía farmacéutica alemana como fármaco anorexígeno (disminuidor del apetito), pero nunca llegó a comercializarse. Permaneció en el anonimato hasta los años setenta en que algunos psiquiatras norteamericanos intentaron rescatarlo para uso "terapéutico", pero en este caso para las psicoterapias, ya que animaba a los pacientes a comunicar mejor sus sentimientos. Hasta que en 1985 fue incluido en las listas internacionales de sustancias prohibidas, al mismo nivel que la heroína o el LSD (ácido lisérgico dietilamida, la droga psicodélica y el alucinógeno más potente, emblemática del movimiento de los hippies de los años sesenta). Sin embargo, ya en el año 1985 se había introducido en Europa, vía turismo, desde la isla de Ibiza. Su consumo se asocia con la música-máquina y la música-baile denominada raves. También su consumo se asocia en Estados Unidos con la "New Age", movimiento espiritualista interesado en la experiencia transpersonal, surgido en California en los años ochenta.

Hay que señalar que cuando los adolescentes creen estar consumiendo "éxtasis", en muchos casos están tomando otra sustancia -con o sin actividad psicoactiva-, que puede ser un analgésico común (por ejemplo, paracetamol) o bien otras feniletilaminas, con efectos psicoactivos y toxicidad, no siempre equivalentes a el MDMA.

Entre los efectos subjetivos que produce esta droga destaca el aumento de la empatia y de la capacidad de relacionarse con los demás, con una disminución de las defensas personales y del miedo a la comunicación de las emociones. También hay una euforia, con sensación de incremento de la energía física y elevación de la sensualidad (curiosamente el MDMA, a pesar de llamarse "pildora del amor", no tiene un efecto específico sobre la libido, sino que únicamente facilita la comunicación entre personas reunidas por algún vínculo). La mayor parte de los efectos adversos, percibidos como desagradables por el consumidor de MDMA, son físicos y bastante parecidos a los producidos por la anfetamina, aunque últimamente se han descrito otros efectos, específicos de el MDMA, de grave toxicidad.


Toxicidad general del MDMA.

- Arritmias cardíacas graves (en sujetos con patología previa).

- Insuficiencia renal aguda.

- Hemorragia intracerebral.

- Trombosis de los senos venosos cerebrales (calor ambiental, deshidratación).

- Aumento de la temperatura corporal (hipertermia).

- Convulsiones.

- Psicosis paranoide.

 

 

 

 

 

 

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