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CUANDO LOS PADRES DEJAN DE SER EL MODELO DE REFERENCIA DE SUS HIJOS

En la etapa infantil, los niños aprenden siguiendo un modelo. Los padres son sus modelos a imitar.

Cuando las jornadas laborales de los padres se alargan hasta el punto de que al llegar a casa los hijos ya están en la cama, puede ocurrir que el modelo de referencia del niño cambie y pase a ser otra persona (a veces, la persona encargada de su cuidado). A los niños les cuesta sentir la autoridad en unos padres a los que apenas ven. Por eso, en estos casos, es de vital importancia que en los momentos de interacción nos mostremos con absoluta confianza en lo que estamos haciendo o diciendo; de esta forma les transmitiremos segundad y credibilidad. Igualmente, tal y como ya hemos mencionado, deberemos marcar claramente las pautas y normas a seguir en las diferentes situaciones. Hemos de transmitir, además, dichas normas a la persona encargada de su cuidado. El niño tiene que saber que en nuestra ausencia, la cuidadora, los abuelos... se comportarán siguiendo las directrices que los padres hemos marcado.

Al llegar a la adolescencia, no lo tendremos más fácil, pues aunque el adolescente parece no necesitar un modelo, e incluso por la potenciación de su sentido crítico cuestiona o rechaza el ya existente, lo cierto es que siguen necesitando una autoridad que les guíe.

Se trata de una etapa fundamental en su desarrollo emocional, en la que no podemos permitirnos la «ausencia de los padres», pues ahora «los iguales», es decir, los otros adolescentes, sus amigos, adquieren un gran protagonismo e influencia, por lo que si no tienen un modelo en casa, lo buscarán fuera de su familia, y se identificarán con algún líder, seguramente poco positivo, que se convertirá en su guía. Por eso es tan importante que los padres, pese a la falta de tiempo, sepan adaptarse alas nuevas necesidades que tienen sus hijos y aprendan a ofrecerle el modelo que siguen necesitando. Si somos capaces de tener la paciencia y la sensibilidad que necesitan, terminaremos ejerciendo una influencia mucho más allá de lo que ellos parecen aceptar.

 

 

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