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RELACIÓNATE BIEN: ENTRA EN EL AHORA DESDE DONDE ESTÉS

Siempre he pensado que sólo el amor dentro de una relación entre un hombre y una mujer podía dar acceso a la verdadera iluminación. ¿No es eso lo que nos devuelve a la totalidad? ¿Cómo podemos sentirnos satisfechos con nuestra vida hasta que eso ocurre?

¿Estás hablando de tu propia experiencia? ¿Te ha ocurrido a ti?

 

Aún no, pero ¿cómo podría ser de otro modo? Sé que me pasará.

En otras palabras, estás esperando la salvación mediante un suceso en el tiempo. ¿No es éste el error básico del que hemos estado hablando? La salvación no está en otro lugar ni en otro momento temporal. Está aquí y ahora.

 

¿Que significa esa afirmación, «la salvación está aquí y ahora»? No lo entiendo. Ni siquiera sé lo que significa «salvación».

La mayoría de la gente busca placeres físicos o diversos tipos de gratificaciones psicológicas porque creen que les harán felices o les liberarán del miedo o del sentimiento de carencia. Puede que para ellos la felicidad consista en una sensación de mayor vivacidad derivada del placer físico, o en consolidar y completar su identidad mediante algún tipo de gratificación psicológica. Estamos hablando de la búsqueda de la salvación partiendo de un estado de insatisfacción o insuficiencia. La satisfacción que llega a obtenerse es invariablemente breve, de modo que el estado de satisfacción o plenitud vuelve a proyectarse otra vez en un punto imaginario del porvenir, lejos del aquí y ahora. «Cuando obtenga esto o esté libre de aquello, me sentiré bien». Éste es el marco mental inconsciente que crea la ilusión de salvación en el futuro.

La verdadera salvación es plenitud, paz, vivir la vida al máximo. Es ser quien eres, sentir dentro de ti el bien que no tiene opuesto, la alegría de Ser que no depende de nada externo a sí misma ni a nada externo a ti mismo/a. No es algo que se siente como una experiencia pasajera, sino como una presencia permanente. En lenguaje teísta es «conocer a Dios» como tu propia esencia interna y no como algo externo. La verdadera salvación es conocerte como parte inseparable de la Vida Una, informe e intemporal, de la que todo lo existente deriva su ser.

La verdadera salvación es un estado de libertad, libertad del miedo, del sufrimiento, libertad de percibirse en un estado de carencia e insuficiencia, y, por tanto, libertad de todo deseo, necesidad y apego. Es libertad del pensamiento compulsivo, de la negatividad y, sobre todo, de la necesidad psicológica del pasado y del futuro. Tu mente te está diciendo que no puedes ir a ese estado desde donde estás; antes tiene que ocurrir algo, tienes que convertirte en esto o en lo otro para poder sentirte libre y realizado. De hecho, la mente afirma que necesitas tiempo, que necesitas encontrar, clasificar, hacer, alcanzar, adquirir, llegar a ser o entender algo antes de poder ser libre o estar completo. Consideras el tiempo como un medio hacia la salvación, cuando en realidad es el gran obstáculo para lograrla. Piensas que no puedes llegar a la iluminación desde donde estás y desde quien eres ahora mismo porque aún no estás completo o no eres lo suficientemente bueno, pero la verdad es que el aquí y ahora es el único punto desde el que puedes llegar allí. «Llegas» allí dándote cuenta de que ya estás allí. Encuentras a Dios en el momento en que te das cuenta de que no tienes que buscarlo. Por eso no hay un único camino de salvación: cualquier estado puede emplearse; no se requiere uno en particular. Sin embargo, sólo hay un punto de acceso a la salvación: el ahora. No puede haber salvación fuera de este momento. ¿Estás solo y sin pareja? Entra en el ahora desde ahí. ¿Estás en una relación? Entra en el ahora desde ahí.

No hay nada que puedas hacer u obtener que te acerque más a la salvación que este momento. Esto puede resultar difícil de entender para una mente acostumbrada a pensar que todo lo que merece la pena está en el futuro. Asimismo, nada de lo que hayas hecho en el pasado o de lo que te hayan hecho a ti puede impedirte decir sí a lo que es y llevar tu atención profundamente al ahora. Esto es algo que no puedes hacer en el futuro. O lo haces ahora o no lo haces nunca.

 

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