| |
¿QUIERES PAZ O DRAMA?
Deseamos la paz. No hay nadie que no desee la paz. Pero hay una parte de
nosotros que también desea el drama, el conflicto. Es probable que no lo
sientas en este momento. Quizás debas esperar a que se produzca una
situación o quizás sólo un pensamiento que desencadene una reacción:
alguien que te acuse de esto o aquello, que no reconozca lo que haces, que
invada tu territorio, que cuestione tu forma de proceder, una discusión
sobre dinero... ¿Sientes la oleada intensa de fuerza que te estremece, el
miedo, disfrazado quizá de ira u hostilidad? ¿Puedes oír el tono
estridente, más fuerte o más bajo de tu voz? ¿Puedes tomar conciencia de
cómo se acelera tu mente para defender tu posición, justificar, atacar y
culpar? En otras palabras, ¿puedes despertar en ese momento de
inconciencia? ¿Puedes sentir que hay algo dentro de ti que está en pie de
guerra, algo que se siente amenazado y desea sobrevivir a toda costa, que
precisa del drama para afirmar su identidad como el personaje victorioso
de una producción teatral? ¿Sientes que hay algo dentro de ti que prefiere
tener la razón en lugar de estar en paz?
|
|