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DIENTE DE LEÓN (Taraxacum officinale)
Ningún texto de botánica
menciona el diente de león con anterioridad al siglo XV, y en el XVI se cita
como diurético y vulnerario, aunque sus supuestas virtudes se ponen en tela
de juicio y nuestra planta cae en el olvido hasta que, en los últimos años
del XIX, es redescubierta y se le atribuye multitud de virtudes. Los
herbolarios hablan incluso de «taraxotera-pia», es decir, curación mediante
el diente de león (Taraxacum).
CARACTERÍSTICAS
Planta vivaz, herbácea, de
hasta 50 cm de altura, de gruesa raíz de la que, si se hace una incisión con
un cuchillo, se desprende un líquido blanco lechoso (látex). De la raíz
surgen los tallos florales erectos, que culminan en una preciosa flor de
innumerables pétalos alargados, de color amarillo intenso, que se abre con
el alba y se cierra en el crepúsculo, durante todo el año. El fruto es
minúsculo y, maduro, queda unido a su base por una estructura plumosa que
facilita su dispersión por el viento (es lo que los niños llaman
«angelitos»).
LOCALIZACIÓN
Se cría en todas partes, en
terrenos incultos, junto a los caminos, en los prados y en la montaña, hasta
los 2.000 m de altura.
PRINCIPIOS ACTIVOS
Las hojas contienen un
alcaloide, la inosita, y además, levulosa (un azúcar similar a la glucosa),
saponina, taninos, sales minerales y vitaminas. En la raíz se acumula
inulina, sustancia de reserva de azúcares (muy útil para los diabéticos como
sustituto de la glucosa), asparagina y látex, líquido lechoso del que puede
extraerse caucho.
PROPIEDADES MEDICINALES
Es una planta diurética, que
estimula el apetito y actúa como depurativa (elimina las toxinas de la
sangre). Su contenido en vitaminas hace de ella un buen aliado contra el
escorbuto.
RECOLECCIÓN
Si son para comerlas
frescas, las hojas se recogen al final del invierno, que es cuando son más
tiernas. Para hacer infusiones, es preferible cortarlas antes, en el verano:
no son tan tiernas, pero resultan menos amargas. La raíz es preferible
arrancarla al final del verano o en otoño, que es cuando más se concentran
en ella los principios activos.
USOS Y APLICACIONES
Como estimulante del
apetito, como depurativa y para aprovechar su contenido en vitaminas, deben
utilizarse las hojas crudas, aderezadas como las ensaladas, con aceite,
vinagre y sal (en las ensaladas, el aceite ha de ser siempre de oliva).
Puede sustituirse el vinagre por zumo de limón, y más teniendo en cuenta que
las hojas de diente de león son, de por sí, amargas, y el fuerte gusto del
limón puede disimular un sabor que podría resultar desagradable. En
decocción (100 gramos de hojas y raíces a partes iguales por litro de agua)
puede servir como depurativa y diurética, tomando una taza antes de cada
comida. Recordemos, sin embargo, que con la ebullición se eliminan las
vitaminas. Como diurética, puede utilizarse en infusión de hojas frescas o
secas, un trocito de hoja (la mitad de la mitad) por una taza de agua, que
se tomará tras las comidas. La radicela (la raíz) se utiliza para conseguir
un sucedáneo del café. El proceso para conseguirlo es similar al anterior:
la raíz, cortada a pedacitos, se tuesta y se muele; la infusión se prepara
de la misma forma que el café, en cafetera exprés o con filtro. |
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