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HELECHO MACHO (Dryopteris
filixmas)
El helecho denominado
«hembra» es el más común de todos; el que nos ocupa recibe su nombre por
contraposición con el anterior. Su rizoma, quizás antaño símbolo fálico,
contiene los principios activos de la planta.
CARACTERÍSTICAS
Es uno de los helechos que presentan mayores dimensiones. Los frondes pueden
alcanzar hasta un metro de longitud; nacen de un extremo de rizoma, en
número de 8 o 10. El rizoma es, asimismo, de los más gruesos de hasta 10 cm
de diámetro y casi 40 de largo. Del extremo opuesto al de los frondes surgen
minúsculas raicillas que aseguran la absorción de nutrientes. Las esporas,
agrupadas en estructuras esféricas denominadas soros, se sitúan en la cara
inferior de los frondes.
LOCALIZACIÓN
Crece en bosques húmedos, en
zonas apartadas de la luz solar, junto a los arroyos, fuentes o estanques.
Prefiere los bosques de robles o hayas, pero se adapta a otras comunidades
vegetales si se mantiene el elevado grado de humedad que necesita.
PRINCIPIOS ACTIVOS
Las sustancias que más
interés terapéutico poseen son los fluoroglúcidos, unos compuestos que
paralizan la musculatura de determinados parásitos intestinales, como las
tenias; de ahí su gran interés.
PROPIEDADES MEDICINALES
Como ya se ha apuntado, el
rizoma, rico en fluoroglúcidos, se emplea para expulsar los gusanos
parásitos del intestino del hombre, pero deben tenerse en cuenta dos
observaciones importantes. Por un lado, estos compuestos paralizan el gusano
pero no lo matan, por lo que el tratamiento debe completarse con alguna
sustancia que ayude a evacuar el contenido intestinal (purgante). La segunda
cuestión es que los fluoroglúcidos pueden resultar tóxicos para el ser
humano si la dosis no es la adecuada.
RECOLECCIÓN
La cantidad de
fluoroglúcidos del rizoma varía según la época del año. El otoño es el
momento ideal para recoger rizomas, ya que es cuando sus principios activos
se encuentran en su máxima concentración.
USOS Y APLICACIONES
Por los problemas que puede
ocasionar una dosis excesiva, es conveniente que sea un especialista quien
marque la pauta, pues una sobredosis podría ocasionar incluso la ceguera o,
en casos extremos, la muerte. |