La Página de la Vida / www.proyectopv.org Página Principal

   Recibe tu Boletín            Vídeos             Libros, presentaciones, posts...

 
   
 
 
 
 
Búsqueda personalizada
 
 

 

ORGANIZARSE EL TIEMPO DISPONIBLE

El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es ni una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí se ve la importancia de la familia.

Cada vez hay más empresas que abogan por planes de conciliación de vida familiar y laboral. Los estudios sobre la adopción y puesta en práctica de políticas de conciliación Empresea-Familia destacan las ventajas que tiene para las empresas apostar por la conciliación y el equilibrio entre la vida personal y laboral: mayor competitividad, diferenciación, mayor calidad de vida para los empleados, más productividad y mayor rendimiento. Además, las empresas que «concilian» ven reducido en un 30 por ciento su porcentaje de absentismo laboral.

Aun así, muchos países se encuentran sin verdaderas políticas de conciliación y en sus empresas pocas incluyen entre sus criterios organizativos la conciliación de la vida familiar y laboral.

Cuando las jornadas laborales se alargan y disponemos de poco tiempo para estar con los hijos, es fundamental organizarse bien. Intentemos marcarnos una hora de salida del trabajo, para evitar «robar tiempo» de la interacción familiar. Habrá días que surjan imprevistos, pero otros muchos podremos disfrutar de nuestros hijos y dedicarles el tiempo que necesitan.

No podemos olvidar que la atención que requieran los niños dependerá de la edad y circunstancias que vivan. Cuando son pequeños demandan juegos, cuentos... les podremos ayudar en áreas tan importantes como el desarrollo del pensamiento lógico, del sentido común, o en aprendizajes tan claves como la lectoescritura, con los deberes.

En la adolescencia necesitan hablar de sus experiencias, sus dudas, sus inquietudes.

Es fundamental que los hijos sientan que sus padres están receptivos a cualquier consulta o demanda, pero también debemos ser proactivos; es decir, nos adelantaremos a esas situaciones de crisis, verbalizándolas con habilidad, poniéndonos en su lugar y estudiando y explicitando las dudas que puedan tener; deberemos hacerlo con actitud colaboradora, de cercanía, nunca de agresividad.

 

 

Menú de este tema

Home